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Teatro mariano
No son muy
abundantes las noticias sobre representaciones de temática mariana en
Galicia, pero hay algunas e indicios de la antigüedad del género. Varios
autores, especialmente Ana Domínguez Ortiz y John Keller, han sostenido
que muchas de las Cantigas de Santa María (ca. 1257-1282) se
representaron, y parece probable porque en las miniaturas que ilustran
los códices en los que se han conservado aparecen rasgos inequívocamente
teatrales (estrados, gesticulación, máscaras...). Como la
poesía
juglaresca medieval, parece evidente que la lírica mariana se
leía en alta voz por un narrador que recitaba el texto, acompañado por
actores y músicos que lo mimaban, cantaban, utilizaban imágenes articuladas
y ocasionalmente dialogaban, ya que solo de ese modo, porque se
representaban dramáticamente, el público podría experimentar el triple
impacto de las composiciones (visual, verbal y musical) sin tener a la
vista los códices iluminados
[1].
Las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio están escritas, como es sabido, en
gallego, y quizá algunas sean obra de autores gallegos como Arias Nunes
(el propio rey, aunque nacido en Toledo se crió en Allariz),
pero no hay pruebas de que se representaran en Galicia y la referencia
segura más antigua que conozco de una representación teatral de temática
mariana en tierras gallegas es la del Auto de la generación de
Nuestra Señora representado en Padrón por Juan González de Canabal
en 1572
.
En
los colegios de los jesuitas era frecuente el teatro mariano en las
fiestas de la concepción de la Virgen (8 de diciembre), patrona titular
de la orden. En Galicia conservamos dos textos procedentes del colegio
de Monterrei: el Diálogo de la Concepción de Nuestra Señora del
Padre Bartolomé Bravo (1578)
y la Egloga de Virgine Deipara [=Égloga a la Virgen Madre de
Dios], de 1581, obra probablemente del
P. Diego García Rengifo
.
Ambas obras son plurilingües, latín y castellano en la primera, y además
portugués y gallego en la segunda.
El primero es "un gracioso diálogo, en el cual se mostró cuánto
importaba a un cristiano el ser devoto de Nuestra Señora", y en
cuanto a la Égloga, su núcleo temático es la exaltación de la devoción mariana y de la Inmaculada
Concepción, decidida por la Trinidad como parte de un plan divino para
la salvación del mundo después del pecado original. Es un tema poco
frecuente en el teatro castellano anterior y supone un
anticipo del teatro concepcionista que florecerá en España a principios
del XVII. La teología jesuita fue adelantada y decidida defensora de la
tesis inmaculista, y la representación se concibe como un sermón
disfrazado destinado al adoctrinamiento teológico de los asistentes.
En el siglo XVII
(1620) tenemos noticia de la representación en Ribadeo de una "comedia
de la Concepción de nuestra Señora" a cargo de la compañía
profesional de Vicente Osorio
,
y de la primera mitad del XVIII
conservamos la obra de un
jesuita gallego, el
Padre Luis de Losada, aunque en este
caso su pieza no se representó en un colegio de la orden. Se trata de la
Loa a la dedicación del nuevo camarín de Nuestra Señora de las
Hermitas (1729) ,
que toma como punto de partida uno de los muchos milagros que la
tradición atribuía a la Virgen del santuario.
De mediados de siglo XVIII, o ya de la segunda mitad, son los Autos,
Coloquios y Loas para la fiesta de la Virgen de los Dolores de
Fruíme
,
obra de
D. Diego Antonio Cernadas de Castro y Ulloa (1702-1777),
más conocido como el Cura de Fruíme. Son piezas dedicadas a la
Virgen pero en ellas la temática mariana es marginal.
A la misma época podría pertenecer el Misterio de la Purificación de
Nuestra Señora que se representaba anualmente el día de la
Candelaria en la capilla de la Venerable Orden Tercera de A Coruña con
la participación de una imagen de la Virgen articulada y de vestir
(siglo XVIII) que todavía se conserva y procesiona el 2 de febrero
.
___________________________
[1] La teatralidad de los
cancioneros galaico-portugueses ha sido destacada en Galicia por autores
como Xosé Filgueira Valverde, quien propuso la reconstrucción de un Aucto
de como Santa María foi levada aos ceos, obra facticia compuesta por
el propio Filgueira con textos “representables” tomados de la lírica y
la narrativa gallego-portuguesa de los siglos XIII-XIV (dos cantigas de
Santa María,
una décima y un texto en prosa de los Milagros de Santiago), que para él constituyen una prueba de
que en Galicia hubo: “un foco [teatral] tan activo como o que, sobre
textos e non sobre datos, pudo estudar en Cataluña Romeu Figueras”.
La afirmación es excesiva, y a pesar de que Filgueira se defiende de
antemano de la acusación de pastiche argumentando que él no añade
ni una palabra a los textos, su labor supera los límites de lo
permisible al cortar y unir fragmentos de piezas de distintas épocas y sin la menor relación
entre ellas. Sin embargo, su intento tiene el valor de prueba del
carácter dramático de muchas de las composiciones de los cancioneiros. |

Códice Rico (Escorial T.I.1), Cantiga nº
90.
Para A. Domínguez Ortiz y
John Keller
ilustra una perfomance
y las puertecillas
que aparecen bajos los
estrados (esce. 4)
serían para la salida de
los actores.

Manuscrito de
la Egloga de Virgine
Deipara, representada
en el Colegio de
Monterrei (Ourense) en 1581
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